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¿Siempre supiste que querías dedicarte a la música para chicos?
Lo fui descubriendo en el paso a paso… siempre me gustaron las canciones de maría Elena Walsh y del pro Música de Rosario, entonces mi vida estuvo resonando con esas canciones hasta que fui descubriendo mi propia voz
¿Y el folclore?
El folclore me encanta, me conmueven las historias de los pueblos, las costumbres, los paisajes y los ritmos. Cuando empecé a componer, a mis 18 años aproximadamente, este amor fue apareciendo en mi propio repertorio, por lo cual, gran parte de mi música tiene su origen en ritmos latinoamericanos.
Con tantos ritmos nuevos y artistas del género infantil, ¿Cómo es la llegada de tu música con respecto a los niños?
Hay muchas orejas! Es verdad que la propuesta infantil se fue enriqueciendo, pero eso siempre mejora la capacidad de escucha y hace más ricas las propuestas. Nos está yendo muy bien. Todos los shows que hacemos están a sala llena y cada día hay más proyectos y crecimiento.
¿Qué aprendés vos de los chicos?
Esa capacidad de acción continua que tienen, de investigar, jugar y conocer en permanente estado de apertura. Tienen el mundo por delante y una gran energía bien administrada. Los grandes pensamos más, nos quedamos quietos, preocupados por “temas” y eso genera mucho agobio y cansancio. Los chicos tienen una relación directa con el cuerpo, lo cual hace que las tensiones se vayan descargando.
¿Por qué elegiste estudiar Musicoterapia y trabajar como docente al tiempo que formabas tu carrera como artista de la música?
Me gustó la formación, una mezcla de expresión corporal, con música, medicina y psicología. Es una carrera maravillosa. Trabajo desde que estoy en el colegio, porque tuve la oportunidad de dar clases de música y cocina a los más chiquitos. A partir de ahí, trabajar fue parte de mi búsqueda personal y de construir mi vocación.
¿De qué manera los ayudás como musicoterapeuta?
Hay una comprensión muy profunda de que la música es vida, salud y es un puente para compartir con otros. Desde ahí, hay permiso para llevar esto a la escuela. Mi propuesta de educación por el arte se funda en mi experiencia personal y en mi formación de musicoterapeuta, porque sé que la experiencia artística es buena para todos. Especialmente para las familias, que encuentran un lenguaje nuevo y pueden compartir un espacio placentero, lúdico y creativo.
¿Y qué sucede con Magdalena sobre el escenario y en vivo? ¿También en escena y con toda la banda la música es terapéutica?
Bueno, el contexto no es terapéutico. No estamos en una clínica ni en una sesión. Pero nos hace bien! Entonces es terapéutico, por esta misma cualidad maravillosa que tiene la música. En vivo somos una gran banda, por lo cual suena intenso, con distintos timbres e instrumentos y la puesta es muy colorida. Bailamos, usamos distintos elementos como cintas, burbujas, flores, vestuario y el show se llena de ritmos y colores
¿En este año que recién comienza que proyectos tenés?
Estoy haciendo un CD para canal Encuentro, con leyendas argentinas animadas. Yo compongo las canciones, la del colibrí, la de la yerba mate y luego se unen con los dibujos en un clip. Sigo presentando el CD “Barrilete de Canciones” y voy a actuar en la Feria del Libro, en el Teatro Metropolitan y algunas salas del país.
¿Podés compartir con nosotros alguna novedad?
Si…. Fresquito, fresquito y con mucha emoción… porque decidimos con la productora hacer este ciclo de shows 2010 a beneficio, en carácter solidario con lo que pasa en Chile, nuestro querido país hermano. Es importante que todos tomemos conciencia de lo que sucede en el planeta y de que estar involucrados y solidarios nos prepara para un futuro y una vida mejor.
Magdalena es una excelente artista y para todos aquellos que deseen conocer más sobre ella los invitamos a conocer su página
http://www.magdalenafleitas.com.ar
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